Selfridges Birmingham: un gran almacén de vanguardia

El particular edificio que se levanta en Birmingham pertenece al estilo arquitectónico blob.

Esta singular obra se encuentra emplazada en el Reino Unido, específicamente en la ciudad de Birmingham. La prestigiosa firma a cargo de su desarrollo arquitectónico fue Future Systems.

Se proyectó para darle un uso mixto: funciona como centro comercial y restaurante. Ocupa una superficie de veinticinco mil metros cuadrados. Responde a un estilo arquitectónico que se enmarca en la categoría arquitectura blob (movimiento surgido en el inicio del siglo XXI). La particularidad del Blobitecture reside en que se buscan formas del mundo orgánico para diseñar los edificios, fundamentalmente en la apariencia de las amebas; también en siluetas muy parecidas a microorganismos y unidades celulares.

 

El edificio establece un fuerte contraste con su entorno urbano, diferenciándose marcadamente con respecto a la arquitectura tradicional existente que lo circunda.

La novedosa construcción exhibe un esquema antropomorfo revestido mediante quince mil discos de aluminio anodizado; esta solución favorece en gran medida a su mantenimiento, ya que las distintas piezas circulares que se deterioren, pueden ser sustituidas fácilmente. El diseño de la piel del Edificio Selfridges está inspirado en los discos de los famosos vestidos del modisto Paco Rabanne de los años 60 del siglo XX y además en el revestimiento que se empleó en la fachada de la Iglesia de Gesú Nuovo de Nápoles del siglo XVI.

 

La obra se distribuye en cuatro plantas principales de 4.5 metros de altura; una planta de carga y descarga a nivel de sótano y otra planta técnica en la cubierta complementan la distribución del edificio. La estructura del Selfridges es mixta; los pilares son metálicos y los forjados están compuestos por un sistema constructivo EMI mediante vigas perpendiculares entre sí que soportan una fina losa de hormigón.

Presenta una fachada original y tecnológica, la cual además de proteger el interior del edificio de la radiación solar, consigue recoger el agua pluvial mediante diferentes conductos que abastecen a los servicios sanitarios del edificio; por estas y otras innovaciones, el futurista edificio se ha convertido en una obra ecológica y sostenible.

Los Grandes Almacenes Selfridges recibieron entre otros el importante Premio RIBA en 2004 por el Real Instituto de Arquitectos Británico.